sábado, 18 de septiembre de 2010

 ZARKOZY Y LOS GITANOS

El presidente de Francia Sr. Zarkozy, en aplicación de las leyes francesas y las de la UE, ha desmantelado cientos de campamentos de gitanos, y los ha repatriado a sus países de origen, básicamente Rumania y Bulgaria. Eso no sería noticia de no ser que se trata de gitanos, pero ya sabemos que siempre están los que piensan que el pertenecer a algún tipo de etnia o grupo social tradicionalmente desfavorecido, otorga a éstos derechos distintos a los de los más comunes ciudadanos.

Así algunos, ansiosos por proclamarse defensores de los derechos humanos, se escandalizan de cara a la galería cada vez que se actúa contra colectivos que tradicionalmente han sufrido discriminación: gitanos, judíos, negros, homosexuales, etc. sin molestarse en averiguar las causas de dichas actuaciones, sin tener en cuenta que al pretender exonerarles de cumplir las normas como los demás, es cuando se les está discriminando ya sea positiva o negativamente.

La discriminación de los gitanos en los países comunistas de  Europa Oriental no tiene precedentes; en países como Rumania, Bulgaria, Rusia y otros, por no decir todas las repúblicas “democráticas”, los “roma”, como se les llama, han sido considerados como ciudadanos de segunda y han sufrido la mayor de las marginaciones, y la caída del comunismo, no ha remediado ni remediará su situación ipso facto.

Los más de ocho millones de gitanos en Europa del Este, durante siglos la capa de la población más desfavorecida, son en la actualidad los que más sufren las duras consecuencias sociales que acarrea el precipitado paso de los países del antiguo bloque socialista al "paraíso" de la economía de libre mercado.

Así pues, a mi modo de ver la censura de algunos destacados protectores de los derechos humanos, no deberían recaer sobre las autoridades francesas, sino sobre las de los países que siguiendo la tradición de los antiguos dirigentes comunistas, continúan en la misma línea de desamparo a esta etnia sin hacer nada para conseguir, sino ya la integración, por lo menos una mejora de su nivel de vida que termine con su trashumancia obligada incluso dentro de sus fronteras.

No es broma

2 comentarios:

jc navarro dijo...

Lo que en su día fueron estos países queda para la historia, sólo se les pude juzgar por lo que son o hacen en la actualidad. Algo parecido ocurre aquí con la Ley de La Memoria Histórica, ¿No te parece?
Los "ansiosos protectores" de los derechos humanos nos acogemos a Tratado de Lisboa, art. 1 bis y art. 2.2 y 2.3. Tratado aceptado y suscrito por todos los países miembros de la Unión.
Auquí el problema de fondo no es el drama humano de esta minoría. La cuestión transciende a los propios centros de Poder entre las Instituciones Europeas, amparadas en la legalidad y constitucionalidad europea; y los intereses particulares de cada Estado miembro de la Unión. Es decir, hay que determinar quién detenta el Poder en el espacio europeo, los "roma" son sólo un pretexto.

Un saludo.

Tòfol dijo...

En primer lugar, y si has leído bien mi artículo, veras que la mención a esos ya, antiguos regímenes, es solo como antecedente de una discriminación que continua en estos momentos y que yo mismo he podido comprobar en varios viajes que he hecho a Bulgaria estos últimos años. Ningún artículo del Tratado de Lisboa concede un estatus diferenciado a nadie por el hecho de pertenecer a un grupo social u etnia desfavorecida, marginada o incluso perseguida, los “ansiosos”, lo que hacen es poner el grito en el cielo cuando se actúa contra uno de esos grupos, sin molestarse en averiguar si la causa de dichas actuaciones es por ser gitanos (discriminación), o por lo que éstos hacen u omiten, ya que la igualdad descansa tal como contempla el 14 de la CE (y en todas las constituciones democráticas) en la aplicación de la Ley de la misma forma para todos. Así, no se tiene en cuenta si dichos gitanos cumplían, o no, los requisitos que contemplan las normas migratorias internas de la UE, las cuales las aplican las autoridades de cada Estado en su territorio indiferentemente de quien detente el Poder. No se puede esperar que el Gobierno de Francia de a los gitanos un trato especial por el hecho de que sean discriminados en sus países de origen, los cuales, son quienes vulneran sus derechos y a quienes se deberían dirigir las criticas

Saludos y gracias
Tòfol