jueves, 17 de diciembre de 2009

CESION DE SOBERANIA, VALORACIONES

En razón de la reciente resolución del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, declarando el matrimonio gitano de pleno derecho y condenando a la Administración española a indemnizar a la victima, un seguidor de mi blog, (de los dos que tengo), me pide que valore la perdida o cesión de soberanía del Estado español a favor del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. También me propone que compare esta sustracción de soberanía respecto a la que Cataluña pretende arrebatarle al Estado en su nuevo Estatuto.

Pues bien, puesto que quien me solicita que me pronuncie, es con toda seguridad persona jurídicamente más cualificada y experta que yo, intentaré hacer dicha valoración en román paladino, que es además la línea de este blog, empezando por destacar que el Tribunal de Estrasburgo es el instrumento de control del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de 1950, ratificado por España con fecha 26 de septiembre de 1979, dicha ratificación implica de por si, una cesión de soberanía, y no consta que España hiciese reserva alguna de las previstas en el artículo 57 en la medida en que una Ley en vigor en su territorio esté en desacuerdo con alguna disposición del mismo.

Ante esta clara cesión de soberanía, solo podría añadir que es una cesión positiva ya que además de ser una instancia mas que nunca sobra en cuestiones de derechos humanos, Estrasburgo está lejos de Madrid y con toda seguridad, no se oyen desde allí, o se oyen mucho mas débilmente, los murmullos de la calle Ferraz o los de la calle Génova, por lo cual las resoluciones que desde allí llegan, aunque no necesariamente mas justas, son claramente mas independientes que las que provienen de nuestros tribunales ordinarios, por no hablar del TC con sus magistrados de cuota de partido, que por no molestar a sus patrocinadores, llevan ya tres años intentando sacar una resolución sobre el Estatut que no ofenda.

En cuanto a una posible cesión de soberanía a Cataluña, habría que empezar por decir que si el conjunto de los españoles decidiese hacerlo, y el conjunto de los catalanes aceptarlo, sería por lo menos algo legítimo, aunque subjetivamente, y me refiero solamente a mi mismo, nunca sería positivo lo que de facto pudiera ser un paso de distanciamiento del resto de España. El problema es, que no estamos en un Estado democrático, sino en un Estado de partidos y el Parlamento es el lugar en que se reúnen comisionados de partidos vinculados a estos, para dejar constancia de decisiones ya adoptadas en otros ámbitos, con lo cual, lo que el parlamento decide, en este caso incluso contra quienes pretenden representar al 50% del electorado, no es con toda seguridad, la decisión del conjunto de españoles.

1 comentario:

javier dijo...

Hola. Me gusta mucho tu blog. Sigue así. Decía Cicerón que hay que decir y hacer siempre lo correcto: incluso bajo circunstancias adversas. En esta sociedad entontecida por la mediocridad mediática, voces como la tuya son imprescindibles. Adelante !!